Los gobiernos de China, Japón y Corea
del Sur se unieron para desarrollar conjuntamente software libre basado
en Linux y reducir así la dependencia del sistema operativo
Windows de Microsoft. La alianza planea lanzar
sus primeros productos en China en un plazo de seis meses.
Los gobiernos asiáticos se aferraron a Linux como un
antídoto contra el dominio de Microsoft. China
ve su dependencia como una amenaza potencial. Los programas desarrollados conjuntamente
tendrán una licencia gratuita para las firmas chinas, coreanas y japonesas,
que podrán desarrollar entonces su propio software comercial para la
venta.
Entre los miembros del grupo se encuentran Oracle, Sun,
IBM, Hewlett-Packard, Intel,
SAP AG, BEA Systems y Novell.