Titán, una de las lunas de Saturno,
parece tener un ambiente rico en moléculas de carbono que contribuyeron
a formación de la vida en la Tierra, así como
vientos que agrietan su helada superficie. Las imágenes devueltas por
la nave espacial Cassini también sugirieron una enorme
cantidad de actividad geológica en Titán, incluidas
erupciones pasadas de volcanes que arrojaron agua y vapor, así como un
resquebrajamiento irregular en la superficie.
Las imágenes del radar mostraron vetas que se asemejan a los flujos
de lava en Venus, formaciones triangulares que podrían
ser rocas y también lo que podría ser una cadena de lagos congelados
que contienen materia orgánica.
Aunque la temperatura ecuatorial de Titán se mantiene
bien por debajo del nivel de congelación, el agua congelada en su centro
podría estar mezclada con amoníaco, cuyo punto de congelamiento,
que es más bajo, le permitiría derretirse y fluir a lo largo de
la superficie de la luna en erupciones volcánicas.