La Organización Internacional del Trabajo (OIT) advirtió
que el crecimiento económico en América Latina
no está concentrado en los sectores que pueden crear las fuentes de empleo
que necesita la región. Crece la ocupación informal, sigue la privatización
y terciarización del empleo, y disminuye la cobertura de la seguridad social.
La tasa de desempleo abierto (TDA) en América Latina
se ubica en 10.5 por ciento, esto es, aproximadamente 19.5
millones de personas se encuentran desocupadas, y ese índice
prácticamente permanecerá igual al cierre de este año,
aun cuando es menor a la cifra reportada en el periodo anterior (11.1 por ciento).
La mayor parte de la reducción de la TDA se atribuye a la importante
mejoría en Argentina, Uruguay y Venezuela.
En Brasil y México, que en conjunto
representan casi 60 por ciento de la población económicamente
activa regional, el comportamiento fue diferente: en Brasil
el indicador disminuyó y en México aumentó
seis décimas, de 3.2 a 3.8 por ciento.
Los jóvenes latinoamericanos siguen siendo los más afectados
por la desocupación. La tasa de desempleo en el sector es ciento por
ciento mayor al promedio del desempleo total. En México
el desempleo juvenil aumentó de 8.2 a 9.5 por ciento en el tramo de 12
a 19 años, y de 6.5 a 7.6 entre 20 a 24 años.
En materia de seguridad social, el balance también es adverso, debido
al recrudecimiento de la ocupación informal. La tasa de trabajadores
beneficiados con algún esquema de protección disminuyó
de 66.6 a 63.6 por ciento. Aproximadamente cinco de cada 10 nuevos asalariados
tienen acceso a los servicios de seguridad social y únicamente dos de
cada 10 en el sector informal cuentan con esa cobertura.
En cuanto al comparativo entre hombres y mujeres, se observa que el desempleo
femenino continúa siendo más elevado que el de hombres, la desocupación
femenina equivale a 1.4 veces la tasa de desempleo masculina.