El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva,
celebró los resultados de su gobierno en el 2004 y dijo
que está convencido que el 2005 será un año
de crecimiento económico, de creación de empleos y de distribución
del ingreso en el país.
Tras un fuerte ajuste de gastos en el 2003, en el que la economía
del país tuvo un magro desempeño, se espera que Brasil
registre un crecimiento económico de alrededor de un 5 por ciento
este año. Lula también hizo un balance positivo
del trabajo de su gobierno en el área social, que viene recibiendo críticas,
y destacó logros como la aprobación del Estatuto del Anciano
y la marcha del programa Beca-Familia, principal programa de
asistencia del Poder Ejecutivo federal, que llegará este año a
6,5 millones de familias.
Lula envió un mensaje a los críticos y a los
ansiosos, al afirmar que no se puede tener prisa por realizar cambios, porque
se corre el riesgo de provocar un retroceso en la economía del país.
Lula también recordó su infancia pobre y agradeció
a Dios por haber llegado a la presidencia de Brasil.