Una expedición científica de investigadores españoles encontró
en la selva amazónica del sureste del Perú fósiles
que testimonian el pasado geológico común de Europa
y América del Sur. Ese episodio geológico sucedió
hace 470 millones de años, cuando ambas regiones formaban parte de la plataforma
marina que rodeaba a un antiguo continente llamado Gondwana.
La expedición se adentró en la Amazonía
para estudiar las rocas y los fósiles marinos del período Ordovícico,
descubiertos en el curso bajo del río Inambari. Se trata
de una zona de difícil acceso, dominada por los buscadores de oro y madereros
y que actualmente vive el conflicto de la erradicación de los cultivos
de coca.
Entre los hallazgos de esta expedición destacan fósiles de siete
nuevas especies de invertebrados del Ordovícico Inferior,
que aún carecen de nombre científico, raros trilobites y braquiópodos
que, hasta el presente, únicamente se conocían en rocas contemporáneas
del Reino Unido, lo que evidencia unos vínculos paleogeográficos
hasta ahora insospechados.