La cotización del euro prosiguió ayer con su escalada para superar
por primera vez desde su creación la marca de 1,36 dólares.
El precio de esa divisa se fortalece porque los inversores creen que ni el Banco
Central Europeo (BCE) cuenta con instrumentos lo suficientemente convincentes
como para evitar la apreciación ni el gobierno de EE.UU. tiene interés
en detener el proceso de baja del dólar.
Ocurre que el descenso del dólar, que este año pierde más
del 10% frente al euro y un 3,8% frente al yen, favorece las exportaciones estadounidenses,
lo que a su vez ayuda a equilibrar la deficitaria balanza comercial de ese país,
que alcanzó un nivel récord de US$ 164.700 millones
en el último trimestre. Ayer el euro, que durante la semana anterior
se había apreciado un 1,9%, se terminó negociando a US$
1,3616, tras haber alcanzado durante la jornada un nuevo récord
de US$ 1,3640. |