El Gobierno argentino anunció que la semana próxima enviará
un cargamento de ayuda humanitaria a la zona del sudeste asiático afectada
por un maremoto que ha causado cerca de 40.000 muertos. A través de la
Comisión de Cascos Blancos, dependiente de la Cancillería,
se trasladarán a la zona del desastre unos 2,5 millones de pastillas potabilizadoras
de agua, suficientes para asistir a unas 800.000 personas.
El material de emergencia fue acopiado por indicación del canciller
Rafael Bielsa en un trabajo conjunto con otras áreas del Gobierno,
como la Secretaría General de la Presidencia y el Ministerio
de Desarrollo Social. La Comisión Cascos Blancos de
Argentina ha ofrecido formalmente a las Naciones Unidas
su colaboración en lo que respecta a recursos humanos de amplia experiencia
en estas situaciones.
La oficina local del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef)
informó que ha dispuesto una línea telefónica y una sección
en su sitio de internet para realizar donaciones que se destinarán a
los niños que fueron víctimas del maremoto.