Carlos Bilardo quiere huir de la polémica que levantaron
sus declaraciones a la revista argentina XXIII, en las que reconocía
que un asistente suyo le dio agua contaminada con tranquilizante al brasileño
Branco durante un partido del Mundial de 1990,
y asegura que sus palabras fueron mal interpretadas por la agencia EFE.
La presunta confesión de Bilardo a la revista XXIII
tuvo una airada reacción en Brasil, donde el presidente
de la Confederación de Fútbol (CBF), Ricardo
Texeira, solicitó a la FIFA que investigue la actuación
del técnico argentino en aquel partido de octavos de final. Incluso,
el Sebastiao Lazaroni, el técnico de la canarinha en
aquel encuentro pidió que sea sancionado. |