Nueva evidencia indica que nuestros antepasados directos más antiguos habrían
correteado por los suelos africanos hace 195 mil años.
La formación geológica de Kibish, junto al río
Omo, en el sur de Etiopía había
sido excavada en 1967 por el paleoantropólogo estadounidense Richard
Leakey, oportunidad en que encontraron un cráneo incompleto
(faltaba el rostro) y un esqueleto parcial (partes de brazos, piernas, pies
y la pelvis) de un individuo que bautizaron como Omo I. También descubrieron
la parte frontal y trasera de otro cráneo, al que bautizaron como Omo
II, el que parecía más primitivo.
Esa vez, la datación de los fósiles fue de 130 mil años,
pero con una técnica basada en el análisis de la desintegración
del uranio 238 a torio 238 en conchas de ostras cerca de los cráneos.
Ahora, el nuevo estudio, sitúa los restos encontrados por Leakey
en 1967 en cerca de los 195 mil años atrás.
Tras la revisión de la investigación están el geólogo
Frank Brown, Ian McDougall y el antropólogo
John Fleagle. Los fondos provienen de la National Science
Foundation, National Geographic, Leakey Foundation
y Australian National University.
Los tres retornaron a Kibish en cuatro oportunidades entre
1999 y 2003. Junto con identificar los sitios de los hallazgos, obtuvieron más
restos de Omo I, incluyendo parte del fémur, que calzó perfectamente
con una de las piezas encontradas en 1967. También hallaron fósiles
de animales y herramientas de piedra. Para fechados precisos emplearon cristales
minerales en ceniza volcánica encontrada en las capas superiores e inferiores
de los sedimentos del río que contenían los huesos.
El experto señala que el retrasar el reloj del tiempo desde los 160
mil a los 195 mil años de antigüedad tiene gran importancia porque
eso implica que durante tres cuartas partes de ese tiempo el Homo sapiens
habitó nuestro planeta sin presentar un desarrollo cultural.
El estudio también ajustaría el registro fósil con la
datación sugerida por los estudios genéticos para el origen de
nuestra especie. La mayoría de los antropólogos biológicos
ya afirmaban que la actual subespecie humana, el Homo sapiens sapiens,
proviene de una especie africana que apareció hace unos 200 mil años,
la que fue expandiéndose por el planeta hasta conquistarlo.