Se está expandiendo, vía e-mail, un nuevo virus bautizado como
Xombe, que llega camuflado como una actualización de
Windows XP de Microsoft. Luego de advertir
al usuario sobre la necesidad de actualizar la "versión beta",
solicita ejecutar un archivo adjunto infectado.
El virus abre una "puerta trasera" a través
de la cual puede obtener información personal del usuario, incluyendo
contraseñas y otros datos confidenciales. Ataca los sistemas operativos
Windows 95, 98, Me, NT,
2000, XP y Windows Server 2003.
En cambio, los usuarios de Linux, Macintosh,
OS/2, Unix y Windows 3.x
están a salvo del mismo.