Cerca de 200 policías de la ciudad mexicana de Aguascalientes (noroeste del país) tendrán que ponerse a dieta si quieren conservar su empleo.
Más de 175 policías padecen obesidad y sobrepeso, de unos 1.300 agentes con los que cuenta la corporación en la ciudad.
Los gendarmes tendrán 45 días para bajar de peso bajo la asesoría de especialistas y con una dieta alimenticia.