Un terremoto, de 8,7 grados en la escala Richter, sacudió la costa oeste de Indonesia dejando entre 1000 y 2000 muertos, y causó alarma ante el temor que produzca otro Tsunami.
Miles de personas fueron evacuadas de sus viviendas en Indonesia, Malasia, Tailandia, India y Sri Lanka, la misma zona que en diciembre del año pasado fue arrasada por el trágico maremoto que dejó casi 300.000 muertos.