La economía china probablemente se enfriará ligeramente hasta el objetivo de una tasa de crecimiento del 8,5 por ciento para el 2005, dijo un destacado banquero.
Una gran demanda de los consumidores estadounidenses de exportaciones chinas impulsada por bajas tasas de interés reales está llevando a un auge inversor en China, lo que quiere decir que no depende sólo de China tomar medidas para desacelerar el crecimiento.
Algunos economistas se preocupan de que los esfuerzos para suavizar el sobrecalentamiento económico de China pudieran llevar al país a un aterrizaje duro con repercusiones para la economía mundial.
Dos informes clave predijeron que el crecimiento chino probablemente se desacelerará al 8,9 por ciento en el año a lo largo del primer trimestre para luego ceder más, sugiriendo que la economía estaba respondiendo a los intentos gubernamentales para frenarla suavemente.