Astrónomos norteamericanos inaugurarán un telescopio en el norte
de Chile, que aprovechará la transparencia de sus cielos
para tomar imágenes de los objetos visibles más distantes en el
espacio.
El Observatorio Austral de Investigaciones Astrofísicas (SOAR)
fue construido por un consorcio estadounidense-brasileño en la cumbre
del cerro Pachón, a 2.700 metros de altura
y 500 kilómetros al norte de Santiago. El proyecto fue
financiado por el Observatorio Nacional de Astronomía Optica
de Estados Unidos (NOAO), el Estado de Brasil y las
universidades de Michigan y de Carolina del Norte.
El SOAR fue preparado para ampliar el espectro lumínico
hacia la luz ultravioleta. Su tecnología de "óptica adaptiva",
un sistema con un espejo deformable, puede compensar en tiempo real los movimientos
de la atmósfera, que producen turbulencias en la observación.