La Cinemateca de Tel Aviv anunció que
exhibirá la polémica película de Mel Gibson,
La pasión de Cristo. Hay quienes consideran que el filme
podría fomentar el antisemitismo al mostrar que fueron judíos quienes
ejercieron presión sobre los romanos para que crucificaran a Jesucristo.
Las distribuidoras israelíes no quisieron proyectar la película
debido a la polémica y por temor de que no podrían recuperar sus
inversiones. Aunque La pasión de Cristo recaudó
más de 360 millones de dólares desde que se estrenó
a mediados de febrero, las películas sobre la vida de Jesucristo
rara vez han atraído mucho público en Israel.
Gibson es un católico fundamentalista que rechaza el
decreto de 1965 mediante el cual el Vaticano
absolvió a los judíos de cualquier responsabilidad colectiva en
la crucifixión de Jesucristo, pero negó que su
película sea antisemita.