Investigadores israelíes del Instituto Weizmann crearon
una pequeña computadora de ADN, en condiciones de laboratorio,
que en el futuro podrá ser inyectado en la sangre de los pacientes para
diagnosticar enfermedades y tratarlas.
La computadora ha funcionado en condiciones de laboratorio, en una solución
con las sales necesarias para que trabaje la enzima Fok1, que
actúa como su soporte. En cambio, las proteínas, ácidos
nucleicos, lípidos y polisacáridos, en contacto con la misma,
podrían dañarlo o verse afectados por él, por ello es que
según los investigadores, pasará mucho tiempo antes de que este
sistema pueda usarse cotidianamente.