Google se ganó un nombre por su motor de búsquedas,
pero hizo su fortuna con la publicidad online, dependiendo casi totalmente de
esa fuente de ingresos, la cual sería muy riesgosa. Mientras avanza hacia
su primera oferta pública de acciones, Google, parece
estar siguiendo los pasos de una generación anterior de empresas de Internet
que apostaron por la publicidad online, pero perdieron.
En el 2003, el 95 por ciento de los ingresos
de Google, de 961,8 millones de dólares,
procedió de un nuevo tipo de anuncios dirigidos a un público en
particular.
El gasto estadounidense en publicidad de búsquedas pagadas fue más
del doble en el 2003, alcanzando los 2.500 millones
de dólares. Se prevé que ese incremento se enfríe
este año, cuando se proyecta que las búsquedas pagadas alcancen
la cifra de 3.200 millones de dólares y representen
casi la mitad de todo el gasto publicitario en Internet.