Una guerra de precios en Europa hizo que las descargas de canciones
de la Internet sean cada vez más baratas, mientras que los precios de los
tonos de llamada de los celulares siguen igual.
La diferencia de precios entre las descargas y los tonos puede estar influida
por las compañías de discos. El principal culpable es la entrada
de las llamadas tonos de prueba, sonidos estereofónicos o partes de canciones
procedentes de estudios verdaderos de grabación. Estos tonos llegan a
valer cuatro veces más que la típica descarga desde Internet en
Europa.
Los nuevos tonos de prueba para recibir llamadas en los celulares se venden
desde el equivalente de 1,38 dólares cada uno en el
minorista online F1-Live de Bélgica
hasta 7,35 dólares de T-Mobile en Gran
Bretaña. Las descargas de canciones tienden a seguir el parámetro
de $0.99 por canción establecido por el servicio iTunes
de Apple Computer Inc.