Un grupo de investigadores descubrió un repelente poderoso para alejar
a los tiburones.
Se trata de una meta que buscaban los científicos durante décadas.
Si se comprueba su efectividad, el repelente podría proteger a los buzos,
nadadores y surfistas. Los investigadores sostienen que es necesario realizar
más estudios.
El repelente, llamado A-2, es un derivado de extractos de
tiburones muertos que se consigue en los mercados de pescados y muelles de Nueva
Jersey. Tanto los pescadores como los científicos saben desde
hace tiempo que los tiburones se alejan cuando sienten el olor de tiburón
muerto.
Esperan poder hacer un repelente de lenta disolución para utilizar en
redes de pesca y anzuelos, y para proteger a equipos de submarinos y embarcaciones
de exploración que los tiburones han dañado en el pasado.